miércoles, 17 de mayo de 2017

Renovación de armario (cápsula): primavera-verano 3 años

Ya llegó el verano, ya llegó la fruta. Bueno no, aunque se están dejando caer días de calor desde Semana Santa que luego se intercalan con lluvia y más rasca que en Nebraska. Pero yo ya me he lanzado a la caza y captura del nuevo armario cápsula infantil para El Santo. Y es que, señores, en la ciudad a la que la vida me trajo, el verano es un absoluto infierno en duración e intensidad y pasamos de ir medio tapaditos a querer quitarnos la piel a tiras. Así que ¡ya estoy preparada!
Ha tocado renovar armario. Entero, sí, porque, obviamente, del año pasado, cuando tenía dos años y pocos meses no le va a servir nada. Así, alegría, como si fuéramos ricos.

Como ni lo somos ni nos sobra el espacio y por otras variadas razones, hace un par de temporadas decidí que era una locura la cantidad de ropa que tenía el pollo. Era un Kim Kardashian mucho más blanco y diminuto y sin ese culo. Me di cuenta al guardar para un posible hermanito (que mira tú por donde ha llegado y no le va a servir nada por ahora porque es un pequeño Buda) la ropa del primer año y vi claro que, a partir de entonces, compraría lo justo y necesario, es decir, le haría un armario cápsula por temporada. En ese post de hace casi un año os conté en qué consiste y cómo lo hacía yo. Y, aún comprando lo necesario es un pastón...

Y en mi búsqueda, aquí os dejo algunas de las cosas de las que más me han gustado.

PARTES DE ARRIBA

Camisas



Polos


Camisetas









Jerseys

Sudaderas

PARTES DE ABAJO

Pantalones largos

Los usaremos, al igual que cualquier prenda de arriba de manga larga, sólo de vacaciones por el norte porque aquí, por desgracia, hasta octubre no nos los volveremos a enfundar.

Bermudas

Es una prenda que me chifla, me parece que les queda monísima a los peques. Las vaqueras no pueden faltar porque son facilísimas de combinar.



Pantalones cortos de chándal

Aquí son un must, como se dice ahora en moderno, ya que para ir a la guarde le ponemos siempre chándal. Es lo más cómodo para él. En cualquier caso, he de reconoder que la madre cuqui que llevo dentro hace que busque estampados y cortes chulos y que los complemente con camisetas y sudaderas (en invierno) molonas. Y es que, para mí, el chándal es Satán, estilísticamente hablando.

Trajes de baño






Y esto es todo, amigüis. De zapatos no pongo nada porque es un tema más delicado. Sí os digo que nosotros normalmente compramos 2, o como mucho 3, zapatos por temporada: zapas de deporte tanto en invierno como en verano, y algún zapato más mono y sandalias en verano. ¿Por qué? Porque prefiero comprar unos buenos, que suele acompañarse de caros, que que tenga más cantidad pero de peor calidad. En este post dejé bastantes mierderconsejos para elegir adecuadamente el calzado infantil y en este otro mierderconsejos para acertar con la talla.

Por cierto, si os falta espacio y sobra ropa así como si os gustaría comprar más baratito no dudéis en entrar en Belogui, una app de compra-venta de ropa. Es un nuevo proyecto y ¡seguro que triunfa!

¿Os han gustado los ropajes? ¿Compráis a lo loco o lo planificáis para que no sea un desmadre? Y los zapatos, ¿uno para cada conjunto o que sea lo que Dios quiera si no pegan ni con cola?

9 besos y 1 abrazo

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Mi casa ;)




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