miércoles, 21 de septiembre de 2016

Sistemas de retención infantil (SRI) a contramarcha

Sistemas de retención infantil (SRI), o en román paladín silla de seguridad del coche, podemos encontrar de dos tipos: en el sentido de la marcha y a contramarcha. Por supuesto que se podría hacer otra división pero, amigüitos, el grueso del tema, para mí, está aquí. La sillas a contramarcha no están muy extendidas en nuestras fronteras si bien son claramente mucho mejor. Y mucho más caras, hasta ahora, también pero nadie le pone precio a la salud o vida de sus retoños. Para nosotros es la inversión más importante que se debe hacer. De otras millones de cosas, que ya sabemos todos la cantidad de chismes inservibles del mundo bebé que hay, podemos prescindir, pero de esto... Además, ¿qué sentido tiene gastar más dinero en el carrito del niño, que durará bien poco, que en la silla del coche, más importante y además más duradera? Además, mucha gente hereda las sillas  pero, por desgracia, suelen ser sillas en el sentido de la marcha.

Mucha gente dice bobadas argumenta que las sillas a contramarcha:

-son incómodas para los niñosno hay más que ver imágenes de niños mayorcitos en este tipo de sillas que NO se convierten en La niña del exorcista ni  muestran nada de dolor o incomodidad; de hecho, si viajan hacia adelante, no tienen donde apoyar las piernas porque no les llegan al suelo y las llevan colgando. Bonitas patadas dan al que va en el asiento delantero además. A contramarcha en cambio, las colocan en posición de indios o apoyan contra el respaldo.
Yo le veo la mar de cómodo. De hecho le mola montarse.
Esta foto es del pollo actual, con dos años y medio y un tamaño bastante considerable.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Segundo embarazo: miedos varios

Pues nada, como ya anuncié aquí ya estamos otra vez, con la puntería que nos caracterizó en el primero, esperando un nuevo heredero. Con muchos miedos y mucha pereza, las cosas como son (pero embrión mío te queremos y más te querremos cuando llegues, eso fijo. Cuando tengas hijos lo entenderás).
Antes de quedarme embarazada esta vez me entró un miedo, terror, pavor al parto y al postparto atroz. Como teníamos en mente "intentarlo" pues me entró el canguelo. Luego me quedé y supongo que el cerebro desechó esa mierda por pura supervivencia. Peeeero entonces, otras sombras comenzaron a acecharme y  estos son los miedines que aparecieron y que pasó a relatar:
-ESPACIO: abro el armario del peque y pienso "aquí no cabemos ni de Blas". En realidad el problema no es el armario, del cual la ocupación real es un 20% (hay ropa grande y reservas para el otoño -neura que es una pero aquí llega sin avisar aunque nos quedan semanas aún-) sino el espacio en general de nuestra casa y cómo gestionaremos la habitación. Sí, en singular. Me encanta la idea de que compartan cuarto pero me parece la muerte a pellizcos en los primeros años si nos sale maldurmiente como El Santo. Inviable, vamos. No nos queremos mudar por las tropecientas ventajas que tiene vivir donde vivimos. El inconveniente es tan grande como pequeño el piso.
-PARNÉ: no nos va dar la pasta... Sé que luego uno se ajusta, que la vida cambia y lo que gastabas en comer en sitios monos lo inviertes en guardería y demás pero... serán dos bichos. Esto es una preocupación más a futuro porque a medio plazo no. Tenemos de todo para acoger a un miniser y heredará a tope (veremos el sexo pero aún así).
-CHICHI PÉLVICO: a ver cómo se queda y recupera la cosa... Mi primer parto fue instrumental y en fin, mis partes han vivido tiempos mejores. Hice rehabilitación del suelo pélvico y creo que la cosa quedó medio digna.
-PARTO Y POSTPARTY: espero que vaya mejor, sobre todo lo segundo, que la primera vez porque con dos a ver cómo tiraría. Ojalá tenga un postparto más llevadero que el anterior que fue el avernooooo.
-CACTANCIA: de caca, porque pese a que El Santo siguió con su "tita" hasta hace pocos meses , me da miedo pensar en iniciar otra lactancia dado lo mal que lo pasamos.
-LOGÍSTICA: ese momento de acostarles, salir a la calle sola con dos, organizar viajes, llegar puntual a una comida, salir a una comida de hecho. Jajajaj. La vida, en general, con dos miniseres me parece logísticamente aterradora. Ja,ja,ja.

Luego se me pasan los arrebatos y recupero el positivismo, la cordura y el sentido común ( lo poco que tengo) pero es que las hormonas tampoco ayudan. Malditas, aunque necesarias, seáis.
Como todo, seguro que es peor pensarlo que hacerlo y, cuanto antes mejor. Haberlo pasado antes, tener experiencia es un plus, pero también para lo malo, es decir que como sabes lo durillo que es, pues te entra más miedín. Pero bueno, todo el mundo sale adelante así que nosotros también lo haremos. Aaaayyy que en unos mesecitos estamos así de nuevo...







¿Tuvisteis miedos en vuestros segundos embarazos? ¿Alguna recomendación de los que ya sois bip/madres?



9 besos y 1 abrazo

Puedes encontrarme en

Facebook: Nueve meses y un día después

Twitter: @nuevemesesundia

Instagram: @9mesesy1diadespues


Mi casa ;)

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Segundo embarazo? ¿En serio? ¿Ya?

Síiii, otra vez. Nos hemos liado la manta a la cabeza y estamos esperando una segunda criatura. Justo, justo 3 años después de que empezará todode aquella noromántica y a hurtadillas prueba de embarazo que mostró que El Santo estaba en el horno, llegó la noticia de este nuevo embarazo. Así que se llevarán exactamente 3 años. Tan exactamente que si la fecha probable de parto de El Santo fue el 23 de febrero (aunque acabó llegando al mundo el 26)  la del heredero del trono es ¡el 21 de febrero! Sí, solo dos días de diferencia. De ahí el título de este post ya que nos sorprendió, nuevamente, la rapidez del preñamiento.


La verdad es que, por ahora, nos ha salido estupendamente el plan trazado allá por 2014 (sí, soy una loca). Me explico: cuando nació el primogénito (madreeee cómo suena) pensé que lo ideal sería 3 años de diferencia con un posible hermano. ¿Por qué tres años?
-porque creo que cuanto menos se lleven, más se llevarán, en el sentido de una mejor relación
-porque menos de 3 años no lo veía viable en relación a nosotros. Ahí acerté porque con las noches toledanas que nos ha dado lo hubiéramos pasado mal, muy mal, con un pollo menor
-porque así solo pagamos una guarde ya que cuando el futuro hermano se incorpore a ella El Santo entrará en el cole 
-porque tal y como cuadrarían las fechas no le coincidiría (en principio y al menos inmediatamente) a El Santo con ningún cambio fuerte. Bastante tener un hermano como para empezar el cole, quitar el pañal...
-porque con 3 años entiendo que, aunque no lo he vivido y cuando tracé mi plan no tenía ni flores, ya tienes un miniser medianamente autónomo

Por supuesto, mes arriba, mes abajo no hubiera sido determinante pero tal y como ha salido no solo podremos reutilizar los ropajes de El Santo sino que, probablemente, ¡podré estar (morir y gozar) 6 meses con la nueva criatura! (La vez anterior empalmé baja y lactancia con vacaciones). En función de cuando se decida a salir tal vez tenga que incorporarme algunos días pero sería en jornada intensiva así que fácil de manejar para todos.
Así que en este sentido estamos muy contentos. Me siento como Hannibal, de El equipo A. ¿Os acordáis? Ja,ja,ja.


No me temáis, no soy tan calculadora como parezco. Ja,ja,ja.

En próximas entradas os iré contando el mierder primer trimestre e inicios del segundo que estoy pasando, cómo fue nuestra, otra vez, no romántica prueba de embarazo, las revisiones médicas, la bartola y demás aventuras preñiles y ya os anticipo si no terminé el libro del 1er año por supuesto no estoy siguiendo mi propio mierderconsejo de hacer un diario del embarazo. Je,je,je. Mi excusa mental es que todo quedará aquí plasmado. Ahora voy a revisar este post sobre moda premamá porque es totalmente cierto que en el segundo embarazo ¡te sale bartola mucho antes!

9 besos y 1 abrazo

Puedes encontrarme en

Facebook: Nueve meses y un día después

Twitter: @nuevemesesundia

Instagram: @9mesesy1diadespues

Mi casa ;)