jueves, 23 de junio de 2016

Ropa preñati

Cuando me quedé embarazada de El Santo, los primero meses, miraba y remiraba ropa de preñati y me imaginaba a mí misma ideal de la muerte con modelitos premamá. Luego me convertí en un cetáceo y el resto es oscura historia. Pero sobreviví estilísticamente hablando. Hace varios días me enteré de que una marca española ha sacado una línea de ropa premamá y me han invadido recuerdos y he dicho post al canto, que de esto no he escrito. Así que os dejo marcas de ropa de embarazo que no están mal de precio, que es uno de los problemas de tener que vestir una panza, así como mierderconsejos para no parecer una mesa camilla ni dejarte un riñón.

Marcas panzafriendly 

-H&M ocupa el primer lugar porque me parece M-A-R-A-V-I-LL-O-S-A. Por su rango de tallas, variedad y precio.  Puedes ser una embarazada Moby Dick, doy fe, que no te fallará al igual que si eres más delgadita.

martes, 7 de junio de 2016

Armario cápsula infantil o cómo comprar lo justo y necesario.

Comprar lo justo y necesario no es fácil en los tiempos y lugares que vivimos, abrasados por el consumo y el bonitismo. Pero, ¿qué sentido tiene comprar más de la cuenta? ¿Qué sentido tiene cuando además el pollo crecerá y la ropa que compremos ahora no le servirá el año que viene? NINGUNO. Vale que hay cosas muy monas por ahí y que están guapérrimos con ellas pero, más allá de eso, lo único que aporta son cosas negativas: gasto de dinero, consumo innecesario con lo que ello conlleva, transmisión de valores chungos, espacio ocupado en el armario con el estrés que me provoca verlo todo a reventar... Y lo dice la que tiene tropecientos bolsos y otros tantos vaqueros. La pérdida de los taitantos kilos cogidos en la preñez me ha hecho flipar al recuperar la ropa de antaño. Un despropósito por la cantidad. Así que en ello andamos, en intentar reducir. No hay kilos de más que por bien no vengan ya que, al menos, me obligaron a esta reflexión partiendo no solo de ver las toneladas de ropa preembarazo que tenía, sino lo cómoda que vivía con las prendas justas (no quise comprar muchas porque tenía claro que debía adelgazar). Y, además, ahora, está de moda tener poco menos cosas según he visto en blogs modennos. Lo que ya hice el otoño pasado no es otra cosa, al parecer, que un armario cápsula en versión infantil . Pero, entonces, yo no lo sabía. Ja,ja,ja. Lo hice por sentido común pero se ve que soy muy fashion en la sombra o algo. Ja,ja,ja.

¿Qué es un armario cápsula?

Muy resumidamente, se trata de  entre 33 y 37 prendas (sin contar ropa interior, deportiva, pijamas y atuendos festivos) que conforman el armario de una temporada. Sí cuentan los zapatos y en caso de El Santo sí he incluido la ropa deportiva porque es su uniforme laboral. Je,je,je. Los trajes de baño no los incluyo por que no forman parte del día a día.
Aquí  y aquí podéis encontrar más información, en español, sobre el tema. Este blog de la temática es muy monérrimo. Me parece muy interesante también para los adultos. De hecho, yo estoy en ello.

Cómo hacer un armario cápsula infantil o comprar lo justo y necesario.



 #mierdertruco  para no comprar de más, en 5 FASES:

jueves, 2 de junio de 2016

Pseudoinfarto por perder de vista al niño

Sorteo cerrado. Aquí tenéis el vídeo con las ganadoras.

¡Enhorabuena Noelia Y Arantxa!

video

Hoy vengo con una sorpresa para vosotros, que sé que os preocupáis muchísimo por vuestros peques. Es algo que creo que os encantará y que, al igual que a mí, os dará una tranquilidad tremenda, así que, leed hasta el final ;).
Ya llego el verano, ya llego la fruta y ya llegó la tensión en playas, parques y jardines por no perder a las criaturas de vista ni un segundo. Y no me refiero al tema del agua, que es lo que más que me aterroriza junto a los coches, sino a que entre las hordas de veraneantes la criatura se venga arriba por llamarle la atención cualquier cosa y se aparte de nuestro lado. Y cuando digo cualquier cosa puede ser desde un botón brillante a 10 metros hasta ver una paloma detrás de la que es imperativo correr. No han sido más que un par de ocasiones en las que he perdido de vista a El Santo. Y me refiero a que estuviera a 1,5 metros detrás de un perchero, o que hubiera dado la vuelta a una columna. Pero esos nanosegundos son horribles: te empieza a latir el corazón a mil por hora y se te queda el cerebro como en blanco pero a la vez se te cruzan chorrocientas ideas. Y, señoras y señores, nos puede pasar, no nos echemos las manos a la cabeza. Somos imperfectos y los despistes y accidentes con niños ocurren.

Por eso me parece fantástico este producto que descubrí hace poco tiempo:

PULSERAS IDENTIFICATIVAS PARA NIÑOS.