jueves, 11 de febrero de 2016

Preparando la habitación del bebé. O no.

Preparando la habitación del bebé puedes pasarte horas y horas en la recta final del embarazo, entre ensoñaciones y pensamientos bucólicos que, lo siento mucho, se corresponden cero con la realidad cuando nace tu pequeño. Que no es por ser cortarrollos pero la maternidad no es tan idílica como la pintan. De hecho, la sociedad nos despista mucho metiéndonos miedo al parto pero no hablando de lo que viene después por ejemplo o haciéndonos creer que los bebés tienen ciertas necesidades que, en mi opinión, no son ciertas en absoluto y obviando otras que sí lo son pero "se malacostumbran". Pero, claro, alguien tiene que comprar. Y bueno, ssssí, digamos que comprar para el bebé mola mucho. Es que las cosas de los miniseres son taaaaaan monas, que te vuelves loca y te lo llevarías todo a casa. Yo conseguí estar relativamente comedida y, como vivimos en medio metro cuadrado, lo que sí tuve claro clarinete es que, cachivaches los justos o mejor ninguno. Así que nada de bañeritas con patas, transformers que pasan de ser cambiador a bañera en una habitación en la que no hay grifo y otros artilugios similares tales como envuelve pañales con caca, esterilizadores tamaño natural...

Lo que, una vez vivido, me parece

 importante, que no imprescindible, tener para el bebé:




-silla para el coche

esto se necesita nada más salir del hospital, a menos que vivas al lado y los puntos te permitan volver a casa andando. Si no tienes coche, obviamente
no la necesitas. Fundamental que esté instalada antes de que cruces la puerta de salida del hopital, como comenté al final de post sobre qué llevar en la maleta para el hospital
Saliendo del hopital. Qué recuerdos

-minicuna

si no vas a colechar la necesitas. Yo, si tuviera otro enano, como la que usamos era prestada, compraría una de esas que se pegan a la cama de matrimonio de forma que medio colechas. Además, también se puede usar separada de la cama. La cuna nosotros la compramos antes de que naciera El Santo pero nos la trajeron a casa más tarde. Para qué tener un chisme que no íbamos a utilizar hasta bastantes meses después...
Está fue la minicuna que utilizamos los seis primeros meses
en casa. Tras odiarla por montarla sin instrucciones con una
barriga de 37 meses, me encantó lo cómoda que era.
Moisés histórico: aquí hemos yacido mis dos hermanos y yo,
mis dos sobrinos y mi hijo. Si te acercas a él se te cambian
automáticamente los apellidos en el DNI por los nuestros ;)        

-carrito

para dar paseitos y salir del hospital. Lo típico es comprar un tres piezas, con el capazo, silla de paseo y silla para el coche. Pero si te van a prestar algo... igual por precio no interesa.
Tras muchas vueltas y repetidas visitas a tiendas varias
 nos decantamos por este y no nos hemos arrepentido. Ni caro ni barato
y bastante ligero cuando pasa a modo silla. El color mola por poco habitual y
unisex y es muy limpio.  El capazo rígido pesa un huevo, eso sí.

-mochila ergonómica/fular

ideal para malos días/noches y para poder hacer algo (una cosa al día es más que suficiente) con las dos manos a la vez. Al principio usé un fular que me dejó mi cuñada (el de la foto), que en mi opinión recoge mucho mejor al peque porque se ajusta totalmente a su mini tamaño. Y con poca práctica se le coge el truco a los nudos. Después hemos utilizado una mochi ergonómica fantástica que aún nos sirve.

Semana Santa de 2014.  Creo que fue el primer día que me sentí medio persona tras el parto.

-bañera

no lo tengo claro porque la grande al principio le quedaba muy grande al peque y luego, cuando ha crecido, le bañamos en la bañera normal. Igual mejor una bañerita pequeña y plegable, que te dé más seguridad en los primeros baños y ocupe poco cuando la dejes arrumbiada.

-ropa para el bebé

sin volverse locos. El peso del bebé en las últimas semanas antes de nacer es estimado y tampoco sabes si se va a poner hecho un lechón pronto o no así que no tiene sentido comprar toneladas de ropa para que no le sirva mucho tiempo. Sí que conviene tener varias prendas de cada para poder cambiarle, que la alerta de cacas en pijamas y bodys puede ser amarilla o roja. Cosa que a nosotros, por ejemplo, no nos pasó. Poca ropa ha manchado el enano o grandes leyendas cuentan otros padres sobre la invasión de las cacas en cualquier tejido cercano al cuerpo de sus hijos. 

-cambiador

tampoco es que sea necesario pero sí es práctico. Y por cambiador me refiero al colchoncito de gomaespuma forrado de plástico. En casa le ponemos unas fundas de IKEA porque si no está muy fresquito y no es muy agradable. En cualquier caso esto sería sustituible por alguna toalla o similar sobre la cama, que es donde nosotros le cambiamos de toda la vida de El Santo, pero mucho más incómodo si se hace cacota o pis. Nada de mueble cambiador ni nada, armatostes en mi opinión. Es cierto que nuestra cama es bastante alta pero también nos sentamos muchas veces sobre ella para cambiarla.

-hamaquita

nos resultó muy útil porque el enano estaba tan feliz ahí y así no siempre estaba en la minicuna. Tuvimos también una hamaquita molona que de hecho voy a recuperar ahora porque también sirve para que se sienten cuando son más mayores quitándoles el arnés de seguridad.

-pañales

Minipañales de la marca que sea. Pregunta a conocidos cuáles les fueron bien y haz una estadística. Ja,ja,ja. Que nooooo. Las toallitas no son recomendables al principio, y menos en el caso de niñas, no hace falta explicar por qué, vamos. Más adelante es bueno comprobar que las toallitas no lleven phenoxyethanol, una sustancia muy chunga. Supongo que habría que restregarles cantidades industriales por el cuerpo cada 25 minutos para que tenga efectos nocivos pero, oye, sí es mala y se puede evitar... Supongo que habrá muchísimas otras sustancias a evitar que desconozco.

-cojín de lactancia

me resulto súper cómodo y lo he usado muchísimo tiempo. Cuando no lo tenía me apañaba con cojines o almohadas sin problemas pero es mucho menos práctico. Lo que me gustó mucho es que era tipo almohada, no relleno de bolitas, que no me mola nada ese tacto.
Este es de Bebitus. El mío era muy similar.

Mierderconsejos:

La habitación del miniser se va a pisar bien poco los primeros meses. El bebé siempre estará contigo así que paseará all around pero por su cuarto no pasará más que para coger ropa o pañales si es que tenéis ahí el cuartel general.





Decórala y disfrútala si te apetece pero no te agobies con ello. Además, un bebé no va a valorar mucho la nordic deco digna de Pinterest.


Compra sobre la marcha todo lo que puedas ya que es más probable acertar y no adquirir cosas inútiles


A ser posible, cuantos menos cachivaches mejor.


Si los cachivaches son pequeños o plegables mejor que mejor.








Todo esto no aplica si te apetece mucho comprar mil cosas, eres millonario y/o vives en Baquinjampalas.

Al final, el tema es en pensar un poco cómo se las apañaban nuestras madres e incluso remontarnos a nuestras abuelas para tener claro qué cosas son innecesarias pero sí aprovecharnos de inventos prácticos que nos facilitan el día a día, a cada uno a su  manera.






Todo esto puede sonar un poco carlosgonzález pero, al final, un recién nacido, lo que necesita es a sus padres, principalmente a su madre con paciencia, amor, condescendencia.

Y aquí termina este 2º post conmemorativo del nacimiento de El Santo. La de recuerdos que me están viniendo estas semanas...

Vosotras, ¿cómo preparasteis o estáis preparando la habitación y demás enseres para el bebé? ¿Mucho síndrome del nido? Yo, nada de nada. Cochinota relajada que es una.

9 besos y 1 abrazo

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Instagram: @9mesesy1diadespues

Mi casa ;)




*Mierderconsejo: consejo sobre la p/maternidad que a todos nos dan y ninguno pedimos. Pero, por si te sirve, ahí lo dejo. ;) Recopilación de ellos aquí