sábado, 4 de abril de 2015

La organización para la llegada del bebé: mierderconsejos para las toneladas de ropa

La organización para la llegada del bebé se hace, en general, con mucha ilusión.
Algunas madres tienen el síndrome del nido que consiste en un afán por limpiar y ordenar como si les pagaran por ello, sobre todo cuanto más se acerca el nacimiento. Una posible explicación es reducir el nerviosismo preparto. Yo, la verdad, mucho síndrome no tuve. Yo más bien tuve síndrome de disfruta mientras puedas y me dedique al hedonismo más absoluto. Acierto.
 Pero, antes de las vacaciones de Navidad me dijeron varias compañeras de trabajo que cómo no había empezado a lavar ya la ropita, que hay que plancharlo todo (jajajajaja) y que se tarda porque es muy pequeñita la ropa.... Yo pensaba que quedando dos meses cogería hasta polvo pero me lié a la faena. Error. Y digo error porque muchas cosas ni las usó El Santo.



En cualquier caso, sí que hay que tener unos mínimos, cuanto menores mejor porque creo que sobre la marcha es más difícil equivocarse ya que se compra lo que realmente se necesita. Y tener esos mínimos bien organizados es un plus, ya que:
-puede que los primeros días estés que te va a dar un jari y el orden facilita mucho esos momentos
-tienes ropa de distinta talla entre lo que te han regalado y lo que te has dejado llevar tú por la emoción de esto-para-primavera
-según pasen los meses habrá más y más cosas

Así es como me organicé yo, de una forma muy, muy sencilla pero muy útil, por visual.

Cajonera

Utilicé las cajitas plegables de IKEA, que rara será la casa en la que no estén. En los cajones entran justo dos cuadradas, dos rectangulares y dos pequeñas. En cada una elegí qué meter, en función del tamaño de la prenda o de la cantidad del mismo tipo. Lo importante, que esté todo lo más a la vista posible.







Armario

Hice, a maníbiri y de forma muy sencilla, unos cartelitos separadores que indicaban dónde empezaba la ropa de otra talla en el armario y los colgué con hilo transparente.























Por otro lado, tenía ropa dos tallas mayores y eso no tiene sentido meterlo en el armario así que la metí en una caja. Cada cierto tiempo, la revisaba por si podía ir sacando algo. Muy importante porque se puede quedar pequeña alguna prenda y no está la cosa para andar derrochando. Esa caja ahora tiene otro uso: guardar los juguetes para que no estén por medio. Que, de eso, hablaremos otro día.

¿Os han gustado los mierdertrucos? ¿Organizasteis de alguna manera la ropa antes de que nacieran vuestros peques?