viernes, 10 de abril de 2015

La alimentación complementaria

La alimentación complementaria se recomienda introducirla a partir de los 6 meses si bien, en realidad, debería hacerse cuando el niño se mantiene sentado. Si no, no. Es de cajón porque yo, por ahora, no veo a la gente comer tumbada. Bueno, los romanos, pero se dice que tenían una habitación llamada Vomitorium (como-poto-como-poto) así que no es el ejemplo de alimentación.

Se llama COMPLEMENTARIA porque es lo que es. No debemos olvidar que, durante el primer año, los bebés son lactantes y que la comida, en el estado que sea, es un complemento pero la base de su alimentación ha de ser la leche.  Da la impresión de que se hace al revés, la leche como complemento. Por eso, yo le daba el pecho antes de las comidas, y no de "postre", como a veces de hace.

introduccion alimentacion complementaria


Da mucha pereza, muchísima, porque implica dejar la practicidad del biberón o, muchísimo más, de la teta, que siempre está lista y encima gratis, para comenzar a preparar comida específica para el retoño. O no, porque hay gente que introduce la alimentación complementaria a través del método BLW (baby lead weaning), que, en muy resumidas cuentas, consiste en no dar purés a los peques sino introducir directamente sólidos.*

Nosotros, que creemos que la virtud está en el medio, hemos hecho un mix y el resultado ha sido fantástico. Los baby led weaningueros nos mirarán como sacrílegos y los propurés pensarán que intentamos ahogar a nuestro pequeño. Pero, no, ni lo uno ni lo otro. Hacemos lo que nos parece más adecuado y nos hemos basado en estas máximas:
- nosotros, adultos, también comemos puré y nos encanta.
- El Santo era muy canijo y con comida triturada ingiere más alimentación lo que resulta en una mayor relajación de sus padres. No nos engañemos, el BLW implica santa paciencia al principio ya que apenas comen nada.
- no solo de puré vive el hombre
- no queríamos arriesgarnos a que al introducir sólidos los rechazara, le dieran arcadas... como hemos oído por ahí.
- queríamos compartir las comidas con él, para que fuera aprendiendo desde el principio que son un acto social, de convivencia, que no se trata simplemente de alimentarse para sobrevivir. Esto es más fácil hacerlo si le puedes dar de tu comida y si él puede ir comiendo solito con sus deditos (lo que mola verle hacerlo; amour, amour)
- no le íbamos a dejar a comer en la guarde en el actual curso (por todos los motivos anteriores)

Por ahora, nos ha salido redonda la jugada porque se come lo suyo y lo de su prima. Ahora está mostrando preferencia por los sólidos ya que parece que solo quiere comer lo que comemos nosotros. Aunque hoy no se ha querido comer su puré y se ha comido el mío. Entero. Y luego medio filete de pollo. Y nos estamos dando cuenta de que lo que le va a gustar va a ser salir de tapeo, ya que ya se está entrenando en esta molona costumbre nacional porque, cosa nueva que se pone en la mesa, cosa que se quiere comer.

Con respecto a los sabores, no hemos tenido ningún problema hasta la fecha; todo  lo que le hemos ido dando le ha gustado. Suele poner cara de "uhm, -conexión de neuronas- esto qué es" e incluso le da como una especie de escalofrío. Te partes.




- no olvidar que es complementaria
- hacer del tiempo de comida algo más que mera ingesta de alimentación
- en la medida de lo posible, comer a la vez que el niño
- ir introduciendo los alimentos poco a poco para ser capaces de detectar posibles alergias. Nos recomendaron incluso probar espaciando los días
- no pelearnos con el miniser para que coma. Lo que nos lleva a:
 ~si el sabor no le gustara, solo dárselo a probar en distintos momentos. Esto no nos ha pasado pero la estrategia que hemos ideado es que, cuando haya algo que no le guste solo haremos que lo pruebe. Pienso que el paladar se educa y que cuantas más veces pruebas algo más te va gustando. Pero, obligar solo hará que lo rechace más.
 ~ tener en cuenta que, al igual que uno mismo, no todos los días se tienen las mismas ganas de comer ni a las mismas horas.
  ~si un día no quiere comer NO come porque, ¿por qué no habría de comer un niño? Pues, porque no tiene hambre. Sobre todo en el caso de un bebé. Como en el punto anterior, los sabores, forzar generará más animadversión.
- calcular la cantidad teniendo en cuenta el tamaño de su estómago.
- hacerse con un buen babero-chubasquero-baby. Vamos, uno de esos de plástico con mangas.
- NADA de tele, tablets, móviles... mientras se come. Tampoco juguetes. Cuando se come se come. Distraerle para que coma no tiene mucho sentido para mí ya que no es consciente de que está comiendo, que digo yo que es de lo que se trata, e igual come por comer, no por hambre.
-asumir que, después de comer, habrá que hacer limpieza casi general del sitio en el que coma ya que no solo el babero y la trona tendrán cantidad de alimento suficiente para dos comidas más, sino que el suelo será un huerto
-echarle paciencia. Tardan en comer, y más cuando es con las minimanos, y no debemos enseñarles a engullir con velocidad, sino a disfrutar de la comida.


Si queréis más información sobre BLW no os perdáis el blog Baby led weaning; en esta entrada* se explica en qué consiste. También tenéis información en el blog de Mamá tiene un bug con , por ejemplo estos 10 consejos que están genial. Al igual quelas entradas sobre el tema de Un papá en prácticasMadre y autónoma nos ofrece también bastantes recetas con una pinta deliciosa hasta para los padres.

Sobre los purés, no sé si habrá o no información, supongo que sí, pero en casa los hago a mi flor total. Vamos, que voy echando lo que pillo de verduras y luego carne o pollo. Pescado NEVER. Lo hicimos una vez y puaj, puaj. Como los purés se suelen espanzurrar por toda la cara, se le queda olor a barco pesquero dos días. De forma totalmente innecesaria ya que el pescado tiene una carne que se desmenuza muy fácilmente de forma que es muy sencillo dársela.

En casa, ¿qué opción habéis elegido? ¿Os ha dado buen resultado o si volvierais atrás (o tuvierais otro bebé-jajajaja-) elegiríais otro método ?