lunes, 27 de abril de 2015

¿Compartimos demasiado la vida de nuestros niños? (Carnaval de post de Madresfera)

¿Compartimos demasiado la vida de nuestros niños? Es obvio que sí

Esta entrada viene de un post de Madresfera en relación con una carta encantadora que recibió una madre en la que sus amigas le recriminaban el coñazo que daba de forma constante con su hija. ¿Y QUÉ? Esto es como lo de que te toque un niño de compañero de viaje. Es lo que hay. Hoy por ti, mañana por mí.

Vamos a ver, cualquier padre, y más si es reciente y más aún si es novato, se vuelve absolutamente monotemático. ¿De qué vas a hablar tras un cambio tan drástico en tu vida? ¿De qué vas a hablar si tienes una vida que absorbe la tuya 24/7 (para lo bueno y para lo malo)? Es normal. Como también lo es que los amigos aguanten el tirón. Otras personas hablan sin parar de su trabajo , de fútbol, de política... Cada uno tiende a hablar de lo que le interesa aunque al de enfrente le interese bien poco. Así somos.

Por otro lado, la sobreexposición de los menores en las redes me parece harina de otro costal. Dar el coñazo cara a cara es una cosa porque, además, si es de forma oral pues las palabras se las lleva el viento. Pero dejar testimonio gráfico... hay que pensarlo más. Y pensarás al leerlo, "pues chata, tienes un blog de maternidad" Toda la razón. Pero lo hago para dar el coñazo a mis congéneres lo menos posible con lo maravilloso que es El Santo y mis dudas o descubrimientos maternales y tratando de exponerle lo menos posible. Si bien ardo en deseos de que todos veais y os quedéis epatados con lo guapo que es, procuro poner fotos artísticas en las que se le vea lo menos posible y me guardo muy mucho, o al menos lo intento, de relatar cosas de las que se pudiera avergonzar en un futuro. Así que sí, tengo un blog maternal -otro más- pero, y aunque sea un contrasentido, procuro no sobreexponer a mi hijo. Con él además he conseguido no hacerlo en mis redes sociales personales. En este sentido, entiendo menos aún la carta de las amigas. Si te molestan las actualizaciones de una persona, las silencias y punto. Pues no me he tragado yo en Facebook que si el horóscopo del día o que si he hecho tantos puntos en Farm no sé qué. Peor es que te den la chapa in person. Vamos, digo yo. Pero así es la vida. Hay que convivir y, por tanto, aguantar las chapas ajenas. Yo, personalmente, prefiero que me la den en las redes que, cuando me lo cuenten en vivo ya diré, "no, si ya, si lo he visto en Facebook. Por cierto, ¿a que no sabes a quién me encontré el otro día por la calle? ¡Vas a alucinar!"

 Mi mierderconsejo sería:

-si eres el brasa: yo, brasa number guan, cuando me preguntan por El Santo respondo "Está estupendo y muy guapo, y no es porque sea su madre. Pero prefiero no hablar porque me puedo tirar dos horas". La gente se parte y ahí queda la historia. Avisados están. Si preguntan más ya saben lo que hay. Y es que es verdad, una vez que empiezas entras en bucle y no hay quien te pare. Empalmas una historia con otra y con otra y con otra.

-si eres el abrasado: intenta cambiar de tema sutilmente; reza porque la criatura llore (un poco) o desvíe la atención de la madre o padre chapista; desconecta y haz la lista de la compra mentalmente mientras asientes y repites la última palabra de cada par de frases para que tu interlocutor, o más bien locutor, se sienta escuchado. Y, nunca, nunca, escribas una carta tan fea como la que publica Madresfera. Si tienes algo que decir, hazlo a la cara pero, sobre todo, sé comprensivo y piensa que, tal vez, algún día tú estés en esos zapatos.

Y vosotros, ¿sois chapistas o chapados? Yo creo que todos somos, hemos sido o seremos las dos cosas.


viernes, 24 de abril de 2015

La deducción por maternidad en la declaración de la renta

La deducción por maternidad en la declaración de la renta te puede jugar una mala pasada. O no. Pero por si acaso y porque a mí casi me pasa y a una amiga mía le pasó, aunque luego se resolvió (tras tropecientos trámites coñazo), escribo este post. Si bien no soy abogado ni nada que se le parezca, aunque me pille a mano, creo que todos tenemos que espabilarnos, cumplir nuestros deberes (que así nos va) y enterarnos de nuestros derechos y decir qué hay de lo mío cuando corresponda. Y yo, aquí, lo explico como lo entiendo y como creo que se entiende.  Que me perdonen los fiscalistas y me corrijan si hace falta. Porque, además, no he encontrado mucha información sobre este "despiste" de la Agencia Tributaria al mandar los borradores.

AL LORO: 

PARA LA RENTA 2016, LAS CASILLAS SON LA 551 Y 552. 

Agencia tributaria, apiádate de mí, no me hagas cambiar este post cada año...😢😢

Este año las casillas han cambiado de nuevo: 551 y 552. ¿Será una maniobra de despiste? Je,je,je.
O puaj, puaj, puaj. No sé.


En primer lugar, aclaremos el concepto. Es pasta, obvio. Poquita (sobre todo en comparación con las ayudas de otros países), pero pasta.

¿Quién la puede solicitar?
Puede ser beneficiaria cualquier mujer que trabaje, por cuenta ajena o propia, estando dada de alta en la seguridad social o mutualidad y que tenga algún churumbel menor de 3 años. Después se ve que dejan de comer. En caso, Dios no lo quiera, de fallecimiento de la madre o de atribución de guarda y custodia al padre, cosa rara en este país, o a un tutor, si cumple los requisitos se mantiene el derecho.

¿En qué consiste?
Consiste en percibir el parné de una de las siguientes maneras:
- de forma anticipada: mes a mes, 100 €. Siempre que se cumplan las condiciones arriba mencionadas con un mínimo de 15 días de tajo.
-aplicando la deducción en la (jod*d*) declaración del IRPF.

¿Lo qué? Bien te dan 100 pavos desde el mes en el que nazca tu hijo, bien te lo acumulan y lo "suman" si la declaración de sale "a devolver" o lo "restan" si te sale "a pagar". Perdón por el exceso de comillas.

¿Durante cuánto tiempo?
Desde que nace el pollo hasta que cumple los 3 años, sin incluir el mes en que los cumple.
En el caso de adopciones no se tiene en cuenta la edad sino la fecha de inscripción en el Registro Civil. Todo un detalle, querida Agencia Tributaria.

¿Qué pasa con la declaración del IRPF? ¡OJO! El "despiste" de la AT
Lo que ocurre es que pides el borrador e inocentemente dices pues nada, lo confirmo. Nooo. Nunca. Tanto para bien como para mal, hay que revisarlo. Si te corresponde devolución luego es un tostón reclamarla. Si hubiera algún error y tuvieras que pagar (jajaja, error a tu favor) es un marrón.
En el caso de la deducción por maternidad, lo que le pasó a mi amiga y lo que me ha pasado y, por lo visto, ocurre con frecuencia a personas que solicitan el pago anticipado (recibir la pasta mes a mes) es lo siguiente: hacienda incluye el abono anticipado (lo que se te ha pagado mes a mes) pero NO la deducción, es decir, lo que te corresponde percibir, lo que hace que tengas que pagar más (o que te devuelvan menos). El importe de la deducción, lo que te corresponde, DEBE APARECER en la casilla 606 546 y lo que te hayan abonado previamente (si has solicitado pago anticipado) en la 607 547. El problema surge cuando en la casilla 606 546 aparece un 0 patatero (lo que yo entiendo que es, erróneamente, como si no te correspondiera nada).

En resumidas cuentas:
CASILLA 606 546: lo que te corresponde (hayas solicitado pago anticipado o no). Es decir, en función del mes de nacimiento de tu hijo, el siguiente importe:
  - año 1 o el primer año de vida del peque (tiene "0" años): 100€ x número de meses de vida del bebé 
  - año 2 o cuando la criatura tiene 1 año para 2 : 100 x 12 meses
  - año 3 o cuando va a cumplir 3 años y se jod*o el invento: 100 x número de meses hasta que cumpla los 3 no computando el mes de nacimiento (si nació en julio te pagan de enero a junio; malditos tacañones)

CASILLA 607 547: lo que ya te han pagado:
  - 0 lerus si no has solicitado el pago anticipado
  - 100 € x meses (según lo explicado, con mucho esfuerzo por mi parte, en la casilla 606 546 -en este color-)

Por tanto, TANTO LA CASILLA 606 546 COMO LA 607 547 TIENEN QUE TENER ALGÚN IMPORTE en el borrador:

- si solicitas anticipadamente la deducción se incluye como un ingreso en la casilla 607 547 (lo que ya has percibido mes a mes) PERO se aplica la deducción por el mismo importe en la casilla 606 546 siendo neutro el efecto fiscal. LO COMIDO POR LO SERVIDO. Ya te han dado lo que te correspondería. Lo que te minoraría ya lo ha hecho.
- si no la solicitas anticipadamente: casilla 607 547 con importe 0 porque no te han pagado nada mes a mes y casilla 606 546 con el importe de la deducción (en función de los meses como he -intentado explicar- explicado anteriormente -en este color-) Por tanto lo que te correspondiera se aplicaría en este momento, al hacer la declaración. Es decir, se le restará a lo que tienes que pagar o se le sumará a lo que te tienen que devolver.

CONCLUSIÓN: NUNCA IMPORTE 0 EN LA CASILLA 606 546

Ilustro aquí cómo llegó mi borrador: equivocado


Y aquí como tiene que estar en realidad: correcto


Muy probablemente habrá cagadas en este post en cuanto al uso de términos jurídicos o algo más pero creo que el concepto es correcto. Otra cosas es que lo haya conseguido explicar o no.

Espero que os sea de ayuda.

¿Os ha pasado esto o a algún conocido? ¿Sabíais del misterio de las casillas 606 546 y 607 547?
Sed buena gente y compartid para que a nadie le pase, anda.

Post actualizado en mayo de 2016

jueves, 23 de abril de 2015

Engordar durante el embarazo o comerte a ti misma

Engordar durante el embarazo o comerte a ti misma, he ahí la cuestión. Una cosa es coger algo de peso, lo cual es normal, y otra cosa es que tu cuerpo prácticamente doble su tamaño. Y eso fue lo que me pasó a mí. Y no hablo de la zona de la barriga precisamente, que también.
Yo, persona normal y corriente antes de la preñez, ni gorda ni delgada, bastante proporcionada pero más finita por arriba que por abajo, fui una embarazada antigua, de esas que engordaban taitantos. Ahora ocurre menos porque los ginecólogos te fusilan si te pasas 30 gramos (mujeres que salen de las revisiones llorando incluso me han contado). Pero entre que me pilló desprevenida el asunto, que estaba medio loca las primeras semanas de embarazo hormonada perdida y que tenía más hambre que el perro de un ciego... pasó lo que pasó. La cosa es que me quedé embarazada en junio. Ese mes no sé muy bien qué pasó. Bueno sí, que ya me pasé de los kilos recomendables en el primer trimestre. Pero no recuerdo muy bien qué comía. Sí que recuerdo que en julio intenté comer verdura a tope y controlarme pero moverme, entre el susto, el calor de más de 40º y el sueño característico de los primeros meses, lo que se dice moverme, poquito; fui una mujer a un sofá pegada. También recuerdo una época que me dio, me sentaban bien, por comer patatas fritas. Casi ná. En agosto me puse como el quico, para espanto de los que me rodeaban, pero anduve mucho. Tan así fue la cosa que adelgacé un par de kilos. Pero luego... a partir de septiembre fue el declive. Me dejé. Yo creo que fue verme más gordita que me desmoralizó, pensar que no podía hacer dieta, que tampoco es así, y temer hacer deporte por la criatura de mi vientre, que tampoco es tal cual. Amén de que me parecía bastante natural ponerme como una vacaburra. Y mes a mes, me enfrentaba a la báscula con similar resultado y similar "tú sabrás..." de mi gine (que no me hacía llorar ni me decía cosas feas, si bien me avisaba de las consecuencias)




Así que me planté en paritorio convertida en Montaña Fiji (así es como me dice el mamón de El Santo sénior que estaba y lo peor es que yo me despiporro en lugar de ofenderme).
 Contando desde la boda, ya que me quedé embarazada a los días, engordé alrededor de 25 kilos, kilo arriba, kilo abajo. Y cuento desde la boda porque del viaje vine ya hermosita. Fue un no parar de comer desde días antes del "sí, quiero (comer)" y dos o tres kilos, además de un hijo, volaron conmigo desde isla Mauricio a España. Que estoy segura de que me los hubiera quitado tal cual al volver al ritmo de vida habitual y comer como una persona normal. Pero, entonces, me hice una prueba de embarazo y fue el acabose.

Con esta imagen, extraída de 20minutos, os ilustro.
¡Menudo tipín!

Ahora estoy muy contenta. Me quedan poquitos, para la trayectoria que llevo, kilos por quitarme y vuelvo a recuperar mis formas. Esto me anima mucho a seguir en la recta final y me lo estoy tomando más en serio. También me animó en su momento ir recuperando formas humanas, así estaba.

MIERDERCONSEJOS:

-si estás embarazada, control, por favor. Tanto si te tiemblan las piernas porque acabas de terminar la faena como si estás de meses y ya te has pasado. Si es el caso, todo lo que no engordes en los meses que te quedan, no lo tendrás que perder después. Además, no es lo mismo parir con un peso adecuado, que parir hecha una foca monje, porque te puede costar mucho más. Y por supuesto que puede influir en la salud de tu hijo. Razones de peso, nunca mejor dicho, que yo ya tengo grabadas a fuego, espero, para una futurible preñez.

-si no estás embarazada, eres hombre, mujer, perro o colibrí, no preguntes "¿cuántos kilos llevas?" o "¿has engordado mucho?". Nunca, a ninguna mujer encinta pero menos aún a la que es obvio que sí, que ha engordado una tonelada. Mucho menos lo afirmes, ni durante el embarazo ni después.

Y como consejos vendo que para mí no tengo, perdón por la pregunta pero, y vosotras, ¿os pusistéis ceporras o mantuvisteis el tipo? Como aquí responde quien quiere... jejeje

domingo, 19 de abril de 2015

La organización para la llegada del bebé: mierderconsejos para mantener el orden, y la cordura, en casa.

El orden con un bebé es algo fundamental en cualquier casa, pero muy difícil desde el momento en el que nace. Al principio, cuando son recién nacidos, no se mueven con lo cual no generan desorden directamente. Pero, ay, indirectamente... Indirectamente generan el caos. Que si dónde has dejado la vitamina D, que si aquí no hay pañales, que si que si. Y, además, no hay tiempo para absolutamente nada, mucho menos para recoger. Cuando van creciendo, la cosa no mejora sino más bien todo lo contrario. Ya se mueven, ya juegan, ya abren armarios y cajones y lo sacan TODO, ya se entrenan para las olimpiadas de 2034 (buf, qué impresión) ensayando todo tipo de lanzamientos a diestro y siniestro. Pero bueno, eso es otro cantar y todo llega.


Mierderconsejos para mantener el orden en el momento de la llegada del bebé:

-Consensuar dónde se dejan determinadas cosas importantes: medicación para la madre si la necesita, la mencionada vitamina, accesorios para la lactancia, bien materna (sacaleches, pezoneras -ojalá que no-) o artificial (leche, tetinas...) y todo aquello de uso frecuente. Muchos nervios y pérdida de tiempo se ahorra uno, sobre todo si hay personas ayudando.

-Tener lo necesario para cambiar al bebé en varios sitios, o algo portátil donde llevarlo. Nosotros teníamos una caja de Ikea con un asa (en realidad es un complemento para meter en una caja y que así tenga dos pisos). Kilómetros de paseos de ay el pañal, ay las toallitas nos hemos evitado. Es más fácil cambiarle donde esté que llevarle a otro lugar. Y, por supuesto, simplifica mucho tenerlo todo a mano.



-Organizar los espacios de su armario o cajonera. De esto hablé en un post anterior con mierderconsejos para organizar las toneladas de ropa del bebéCuanto más visible esté todo mejor porque dependiendo del momento tendrá que echar mano el padre, la madre, la suegra... y como normalmente es una persona la que se encarga de meter la ropita, cremitas y demás pues el que no se ha encargado del asunto no sabe dónde está nada.

-Menos es más. Aunque nos encante todo lo relacionado con los miniseres, desde la ropita a las cremitas, cuantas menos cosas se tenga, menos habrá por medio. Además, al menos según nuestra experiencia, tampoco hacen falta tantas cosas para recibir a un recién nacido (tengo una entrada en borradores sobre este asunto).

-Establecer encargados. Divide y vencerás se dice. Si cada uno tiene asignadas determinadas tareas es más fácil que haya orden y que las cosas estén donde tienen que estar. La madre, cuantas menos tareas mejor, of course.

Y, lo más importante. ¡TIENES TODA LA VIDA PARA ORDENAR! Tras el parto es el momento de recuperarte y de cuidar del bebé. Obviamente tiene que haber unos mínimos pero... para sobrevivir vamos. Y si hay visitas pues, que las haya. Igual ni se dan cuenta del desorden, tal vez lo entiendan o puede que lo critiquen pero, como no te vas a enterar de lo que piensan, ¿qué más da?

¿Te parecen útiles estos mierderconsejos? ¿Cómo te piensas organizar u organizaste durante el "postparty"?





miércoles, 15 de abril de 2015

El efecto Mozart

El efecto Mozart le suena a cualquier ser humano con hijos: si los niños escuchan su música, se vuelven más inteligentes. Pero si ese efecto es cierto o no, es algo que está en entredicho. No así NUESTRO EFECTO MOZART, comprobado comprobadísimo.


efecto Mozart
En mi opinión un poco de cara de sueño sí tenía.
Igual de ahí viene la cosa...


No sé muy bien qué fue primero, si la gallina o el huevo, es decir, cómo llegamos a Mozart y a nuestro/su efecto. Bien fue buscando música clásica para ir haciéndole oído, bien en uno de esos momentos ensayo-error buscando algo que calmara al niño. No lo recuerdo y creo que es un dato clave. Pero, lo que sí recuerdo es que pusimos en youtube algo así como "música clásica para bebés". Infernal. Yo creo que todo padre habrá probado. Si no, no lo hagáis. Son versiones de clásicos que suenan terrible. En mi opinión. Así que, no sé muy bien por qué acabamos en Mozart, concretamente el pimer vídeo  que sale al buscarlo. Una recopilación de grandes éxitos del amigo músico.


La cosa es que era ponerlo y callarse inmediatamente el pollo. Y, sí, probamos con otras canciones y no, no era lo mismo. Solo funcionaba con el "arriba Pontevedra oe, oe" mezclado con el "hemos venido a emborracharnos" (no alucinéis que en vuestras casas también se cocerán habas) que El Santo sénior era y es forofo de entonar. Por supuesto la letra cantada para el Santo era una versión con las típicas cursiladas de qué bonito eres y cuánto te quiero. Nada de alcohol de por medio. Aquí tengo mi teoría, de flipada, de que como está canción la oía durante el embarazo le resultaba familiar y por tanto relajaba. Es de flipada pero he leído que hay estudios sobre ello que dicen que sí ocurre. Vaya usted a saber. Yo cada vez me creo menos cosas porque no veo más que investigaciones que demuestran una cosa y la contraria.

Total, que nuestro amigo Mozart era mano de santo para que dejara de llorar. Qué momentos más críticos hemos pasado en el coche con el niño berreando y el móvil que no cogía cobertura o el vídeo que no se cargaba (sí, así somos de monguers que no lo hemos descargado comprado todavía). Así que, una cosa llevó a la otra y pensamos, ¿por qué no intentar que se quede sopinstant, lo cual en aquella época dejaba a Tom Cruise y su Misión imposible en una broma, por el día? Y, así lo hicimos; carrito va, carrito viene y Mozart a unos decibelios dignos del Sónar (quién pudiera ir, por cierto). Y funcionó. Y sigue funcionando. Y, por suerte, que ese era mi miedo, por la noche no necesita escucharlo para dormirse (conmigo leyendo al lado parece que le basta por ahora). 


Queda claro por tanto que Mozart sí tiene un efecto, al menos el nuestro: siestorro de El Santo. Si se vuelve más listo no lo sé, pero con esa ayudita me conformo. Y si fuera verdad la relación con la inteligencia os digo que este niño gobernará el mundo jajajaja. Porque tiene trilladito a Mozart el enano.

Lógicamente, no sé si será Mozart, la casualidad de que le llamara la atención el primer día y la sucesiva repetición o qué, pero ¡que viva Mozart y la madre que lo parió! (Que por cierto lo hizo el mismo día que mi cuñada a la Terremoto, mi sobri pequeña).

Os dejo que voy  a ver si me hago con las obras completas del compositor austriaco.

 

viernes, 10 de abril de 2015

La alimentación complementaria

La alimentación complementaria se recomienda introducirla a partir de los 6 meses si bien, en realidad, debería hacerse cuando el niño se mantiene sentado. Si no, no. Es de cajón porque yo, por ahora, no veo a la gente comer tumbada. Bueno, los romanos, pero se dice que tenían una habitación llamada Vomitorium (como-poto-como-poto) así que no es el ejemplo de alimentación.

Se llama COMPLEMENTARIA porque es lo que es. No debemos olvidar que, durante el primer año, los bebés son lactantes y que la comida, en el estado que sea, es un complemento pero la base de su alimentación ha de ser la leche.  Da la impresión de que se hace al revés, la leche como complemento. Por eso, yo le daba el pecho antes de las comidas, y no de "postre", como a veces de hace.

introduccion alimentacion complementaria


Da mucha pereza, muchísima, porque implica dejar la practicidad del biberón o, muchísimo más, de la teta, que siempre está lista y encima gratis, para comenzar a preparar comida específica para el retoño. O no, porque hay gente que introduce la alimentación complementaria a través del método BLW (baby lead weaning), que, en muy resumidas cuentas, consiste en no dar purés a los peques sino introducir directamente sólidos.*

Nosotros, que creemos que la virtud está en el medio, hemos hecho un mix y el resultado ha sido fantástico. Los baby led weaningueros nos mirarán como sacrílegos y los propurés pensarán que intentamos ahogar a nuestro pequeño. Pero, no, ni lo uno ni lo otro. Hacemos lo que nos parece más adecuado y nos hemos basado en estas máximas:
- nosotros, adultos, también comemos puré y nos encanta.
- El Santo era muy canijo y con comida triturada ingiere más alimentación lo que resulta en una mayor relajación de sus padres. No nos engañemos, el BLW implica santa paciencia al principio ya que apenas comen nada.
- no solo de puré vive el hombre
- no queríamos arriesgarnos a que al introducir sólidos los rechazara, le dieran arcadas... como hemos oído por ahí.
- queríamos compartir las comidas con él, para que fuera aprendiendo desde el principio que son un acto social, de convivencia, que no se trata simplemente de alimentarse para sobrevivir. Esto es más fácil hacerlo si le puedes dar de tu comida y si él puede ir comiendo solito con sus deditos (lo que mola verle hacerlo; amour, amour)
- no le íbamos a dejar a comer en la guarde en el actual curso (por todos los motivos anteriores)

Por ahora, nos ha salido redonda la jugada porque se come lo suyo y lo de su prima. Ahora está mostrando preferencia por los sólidos ya que parece que solo quiere comer lo que comemos nosotros. Aunque hoy no se ha querido comer su puré y se ha comido el mío. Entero. Y luego medio filete de pollo. Y nos estamos dando cuenta de que lo que le va a gustar va a ser salir de tapeo, ya que ya se está entrenando en esta molona costumbre nacional porque, cosa nueva que se pone en la mesa, cosa que se quiere comer.

Con respecto a los sabores, no hemos tenido ningún problema hasta la fecha; todo  lo que le hemos ido dando le ha gustado. Suele poner cara de "uhm, -conexión de neuronas- esto qué es" e incluso le da como una especie de escalofrío. Te partes.




- no olvidar que es complementaria
- hacer del tiempo de comida algo más que mera ingesta de alimentación
- en la medida de lo posible, comer a la vez que el niño
- ir introduciendo los alimentos poco a poco para ser capaces de detectar posibles alergias. Nos recomendaron incluso probar espaciando los días
- no pelearnos con el miniser para que coma. Lo que nos lleva a:
 ~si el sabor no le gustara, solo dárselo a probar en distintos momentos. Esto no nos ha pasado pero la estrategia que hemos ideado es que, cuando haya algo que no le guste solo haremos que lo pruebe. Pienso que el paladar se educa y que cuantas más veces pruebas algo más te va gustando. Pero, obligar solo hará que lo rechace más.
 ~ tener en cuenta que, al igual que uno mismo, no todos los días se tienen las mismas ganas de comer ni a las mismas horas.
  ~si un día no quiere comer NO come porque, ¿por qué no habría de comer un niño? Pues, porque no tiene hambre. Sobre todo en el caso de un bebé. Como en el punto anterior, los sabores, forzar generará más animadversión.
- calcular la cantidad teniendo en cuenta el tamaño de su estómago.
- hacerse con un buen babero-chubasquero-baby. Vamos, uno de esos de plástico con mangas.
- NADA de tele, tablets, móviles... mientras se come. Tampoco juguetes. Cuando se come se come. Distraerle para que coma no tiene mucho sentido para mí ya que no es consciente de que está comiendo, que digo yo que es de lo que se trata, e igual come por comer, no por hambre.
-asumir que, después de comer, habrá que hacer limpieza casi general del sitio en el que coma ya que no solo el babero y la trona tendrán cantidad de alimento suficiente para dos comidas más, sino que el suelo será un huerto
-echarle paciencia. Tardan en comer, y más cuando es con las minimanos, y no debemos enseñarles a engullir con velocidad, sino a disfrutar de la comida.


Si queréis más información sobre BLW no os perdáis el blog Baby led weaning; en esta entrada* se explica en qué consiste. También tenéis información en el blog de Mamá tiene un bug con , por ejemplo estos 10 consejos que están genial. Al igual quelas entradas sobre el tema de Un papá en prácticasMadre y autónoma nos ofrece también bastantes recetas con una pinta deliciosa hasta para los padres.

Sobre los purés, no sé si habrá o no información, supongo que sí, pero en casa los hago a mi flor total. Vamos, que voy echando lo que pillo de verduras y luego carne o pollo. Pescado NEVER. Lo hicimos una vez y puaj, puaj. Como los purés se suelen espanzurrar por toda la cara, se le queda olor a barco pesquero dos días. De forma totalmente innecesaria ya que el pescado tiene una carne que se desmenuza muy fácilmente de forma que es muy sencillo dársela.

En casa, ¿qué opción habéis elegido? ¿Os ha dado buen resultado o si volvierais atrás (o tuvierais otro bebé-jajajaja-) elegiríais otro método ?

sábado, 4 de abril de 2015

La organización para la llegada del bebé: mierderconsejos para las toneladas de ropa

La organización para la llegada del bebé se hace, en general, con mucha ilusión.
Algunas madres tienen el síndrome del nido que consiste en un afán por limpiar y ordenar como si les pagaran por ello, sobre todo cuanto más se acerca el nacimiento. Una posible explicación es reducir el nerviosismo preparto. Yo, la verdad, mucho síndrome no tuve. Yo más bien tuve síndrome de disfruta mientras puedas y me dedique al hedonismo más absoluto. Acierto.
 Pero, antes de las vacaciones de Navidad me dijeron varias compañeras de trabajo que cómo no había empezado a lavar ya la ropita, que hay que plancharlo todo (jajajajaja) y que se tarda porque es muy pequeñita la ropa.... Yo pensaba que quedando dos meses cogería hasta polvo pero me lié a la faena. Error. Y digo error porque muchas cosas ni las usó El Santo.