sábado, 14 de febrero de 2015

MARIDOPADRES (mierderconsejos, con amor, para ellos)

Los maridopadres, tan necesarios, tan importantes, tan... cansinos.
No pretendo ofender a ningún marido y padre o solo marido (novio, compañero, pareja, el de al lao...), ni a los que se den por aludidos ni a los que sean todo lo contrario a lo que refleje yo aquí. Todo con sentido del humor y, sobre todo del amor, precisamente hoy en san Valentín, porque macho, a veces, hay que quererles para aguantarles. Aunque me consta que esto es de ida y vuelta.

Regalos de san Valentín a mí...

Hace algunos días Merak Luna publicó un post genial:  Maridos de alta demanda. El título lo dice todo. Versa sobre esos hijos malcriados que luego se convierten en maridos. Ay, suegras del mundo, qué feo favor nos habéis hecho. Yo creo que la mía ahora me lo está compensando porque nos ayuda muchísimo con El Santo. Me encantó la entrada y hoy, una semana después, me ha venido a la cabeza. Esta mañana he ido a un taller de scrap. Cómo se disfrutan esas escapadillas cuando se tiene hijos. Total, que me he ido temprano y ya no iba a volver a casa porque habíamos quedado para comer fuera. Qué implica esto: elección de ropa y preparación de TODO lo necesario para sobrevivir unas horillas fuera del hogar conyugal. Nada del otro mundo a priori. Pero fundamental que no se olvide nada. Resultado: conversación vía whatsapp
Maridopadre-le he puesto la misma ropa que ayer (exceptuando la interior).
Lamenda-hombre, con lo guapito que podría ir (se dónde atacar) que ayer iba de chandalguarde.
Maridopadre-es que no sé dónde están los pantalones, solo veo los de chándal (que están en la cajonera)
Lamenda-¿en el armario?
Finalmente viene hecho un pimpollo pero, la maniobra se ha llevado a cabo con ayuda.
Introduzco la mano en "los buhos" (así llamamos a la bolsa donde llevamos la comida por tener un estampado ideal con esos animalillos),  y sale un pez; todo chorreando (pelín exagerada soy). El bote, recién sacado del congelador, estaba metido tal cual, sin una bolsa ni nada, y, claro, goteaba. Suerte que no se ha abierto. Pero, no, no era solo eso. El biberón lleno de agua, innecesariamente por cierto ya que se puede llenar en cualquier lado, no tenía la correspondiente tapa.
Pero, antes de esto y en la misma línea, ocurría lo siguiente: la profe del taller, madre de dos hijos, los había dejado a cargo del padre de las criaturas. Tenía que llevarles a la piscina. Se han sucedido una serie de llamadas desternillantes. Que si la niña, mayorcita ya, sabe cambiarse ("sí, cariño, entra ella sola al vestuario con sus cosas y se cambia"), que si la clase de natación ha acabado hace diez minutos y aún no ha salido ("¿será porque se está vistiendo y secando el pelo?")... Y ya varias de las presentes, mujeres y madres, comentando de los "suyos". La risa.

Así que, maridopadres del mundo, aquí van mis MIERDERCONSEJOS para vosotros, no sin antes dejar claro que OS AMAMOS:

1. No preguntes, hazlo. "Hay que cambiarle el pañal, ¿no?" Pues ya sabes.
2. Organízate mentalmente antes de hacer las cosas. Evitarás paseos y, por tanto, pérdida de tiempo y, por tanto, que la madre de vuestros hijos haga el doble de cosas.
3.No digas " no puedo coger/hacer eso". La boca también sirve para agarrar/transportar cosas. Las piernas y pies te pueden permitir alcanzar algo que está lejos. Debajo de un brazo te puede caber una manta, un osito y el abrigo del niño. Y todavía tienes el espacio entre el otro brazo y tu tronco para llevar al niño.
4. Observa y aprende. Si ves que tu mujer lo hace, no diré que mejor, de forma más eficaz fíjate en sus desarrolladas técnicas. Te ahorrarás un valioso tiempo que podrás disfrutar en otros quehaceres. También te evitarás desagradables broncas.
5. No pidas ayuda, en principio. Inténtalo solo. Si no puedes, pide ayuda. Ojito con pedirla para algo que tu mujer hace SOLA (99% de las cosas) porque mucha gracia no le hará.
6. Escucha cuando te hable. Si estás pensando en la alineación del Madrid es muy probable que no te enteres de la mitad de las cosas lo que implicará doble de desconcierto y que sea tu adorada pero en ese momento nerviosa mujer la que lo acabe haciendo.
7. No hagas mucho caso cuando te ponga a parir. Ella te ama. Pero le sacas de quicio.
8. Eres genial. Por eso ella te eligió. No lo olvides. (Eso sí, si te espabilas un poco estupendo).

No voy a negar que los mensajes que damos las mujeres están magníficamente representados por la GRANDÍSIMA Agustina Guerrero (si no la conocéis ya estáis tardando) en esta ilustración que es una de mis preferidas y que eso tampoco os ayuda.
Imágen de Agustina Guerrero
http://guerreroagustina.blogspot.com.es/2014/06/diario-de-una-volatil-eso-era-todo.html
En fin que educación, genética, cultura... chi lo sa. El tema es que esto se da en muuuchas familias pero lo importante es mantenerse unidos y equilibrar fuerzas, virtudes y defectos.

Santo sénior, si me lees, recuerda que tú también me elegiste así que no te enfades. ¡Eres genial y te quiero! Eres el padre más juguetón y amoroso del universo y eso vale más que hacer efectivamente las tropecientas cosas rollazo necesarias para sobrevivir.