lunes, 24 de noviembre de 2014

25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género.

El 25 de noviembre es el día internacional contra la violencia de género. Lo fijó la Organización de Naciones Unidad, respaldada por sesenta países y se eligió este día porque fue en el que, desgraciadamente, las hermanas Mirabal fueron asesinadas por encargo del dictador Rafael Leónidas Trujillo en 1960. Patria, Minerva y María Teresa eran tres activistas que perseguían derrocar al caudillo.


En relación con este día se celebró el viernes 21 una jornada titulada "La violencia de género entre jóvenes. La influencia de las redes sociales". Más allá de los largos y rimbombantes discursos de diputados, delegados y demás (el curso lo organizaba la diputación de la ciudad en la que vivo y la delegación de Igualdad y Mujer), fue muy interesante. Lástima que se perdiera tiempo con "doy la palabra a la delegada de puturrúdefua"  porque esto le restó duración a las cuatro ponencias de los expertos allí convocados. Expertos que, por supuesto, saben más del tema que los políticos. Pero bueno. 


Hablaron sobre el tema un miembro de la Policía, otro de la Guardia Civil, una médico forense y un psicólogo. Todos profesionales relacionados con la violencia de género. Me pareció que ejercían unos trabajos durísimos por lo que les toca vivir y oír, sobre todo en relación a jóvenes y menores. Me fui con la sensación de que se hace mucho y muy bien pero de forma poco coordinada así como de que falta prevención y educación. Necesitamos no solo estrategias represivas, sino también preventivas y proactivas que vayan más allá de campañas que suponen un gastazo y que, por desgracia, no son lo efectivas que nos gustaría.

Nos contaron las diversas formas de violencia que hay, alguna de las cuales no tenía catalogadas;
-ciberacoso: agresión hacia una persona utilizando Internet y las redes sociales
-sexting: difusión de fotografías o vídeos de contenido sexual (bien fueran captados con consentimiento o sin él)
-sextorsión: chantaje que se le hace a una persona amenazándola con publicar fotografías o vídeos suyos con contenido sexual
-grooming: captación de menores a través de la red con fines sexuales (pedofilia y pederastia)

El problema en el que estaban de acuerdo todos los expertos es en la visión que tienen los jóvenes sobre la violencia de género. Según su experiencia así como informes y estudios, la juventud valora la violencia de género como algo ajeno, como una cosa que ocurre entre adultos casados o comprometidos. Por otro lado, los jóvenes normalizan comportamientos violentos y las chicas lo perciben como una manifestación de amor. Se observa en este punto la distorsión del amor de pareja. 
Víctimas y maltratadores no se reconocen como tales, es decir, al final, las jóvenes que denuncian no lo hacen, al parecer, por violencia de género; no son conscientes de ello, de que ese maltrato ha venido dado por la condición de ser mujer.

Y ahora entra en escena el uso de Internet y las redes sociales, con el anonimato y control permanente que permiten. Es mucho más fácil ofender, maltratar a alguien sin dar la cara. Parece que el hecho de que no se sepa quienes son hace que esas personas sean más perversas y, además, según nos informaron en la jornada el policía y el guardia civil, no es sencillo saber quién está detrás del acoso, chantaje o vejaciones (no tanto por la dificultad técnica sino más bien legal; Twitter, Facebook y demás no siempre facilitan los datos). El control que puede ejercer una persona sobre otra iría más allá del tiempo que están juntos ya que puede pedirle que haga una foto del lugar en el que está, que active el GPS para localizarla, exigirle que no de a "me gusta" en Facebook, que no cuelgue determinadas fotos o comente las de ciertas personas...

no violencia genero


Otro punto es que, en mi opinión, aunque debe hacerse mucho esfuerzo y dotar de muchos recursos para erradicar la violencia contra la mujer, ya que es una lacra de nuestra sociedad, no podemos olvidar que también hay hombres maltratados. Sí, ya sé que muchos, muchísimos menos pero deberían penalizarse de la misma manera a los hombres y mujeres que inflijan este tipo de violencia a sus parejas; que aquí hay otro debate, porque ¿qué pasa en el caso de parejas homosexuales? Pasa que no pasa nada. Y, por supuesto, no olvidemos la cruel violencia, a veces por dejación, contra nuestros mayores y nuestros niños, los colectivos más indefensos de todos. En definitiva, eduquemos en igualdad, en amor y en empatía. Solo en la educación está la solución.

Si vives una situación de maltrato llama al 016. No estás sola.




Nueve besos y un abrazo