martes, 12 de agosto de 2014

Odontopediatría

Odontopediatría, new concept. Al menos para mí, ignorante total en este tema. Siempre pensé que los dentistas que trabajaban con niños simplemente tendrían más mano, arte y paciencia y que algo sabrían sobre piños infantiles pero creía que también trabajaban con adultos. Pero me he enterado de que no. Los odontopediatras se especializan para tratar a nuestros querubines, además de tener paciencia y valor porque no debe ser fácil meter mano en mini bocas y menos con plasta padres, que los habrá, como espectadores. Me lo ha explicado el Dr. Javier Viéitez Riestra, de la clínica Corbal, al preguntarle yo por un chisme, uno más, que compré para lavarle las encías a El Santo. Lo vi en un episodio de Bebé a bordo, en el que, por cierto, decían que a algunas embarazadas se les mueven los dientes. Me pasa a mí y me da un tetele después de mis dos años de ortodoncia y de la pasta gastada por el Wedding Planner. ¡Y qué grima notarlo! Tengo pesadillas recurrentes en las que se me caen los dientes. Bonita estoy. Total, que el Dr. Viéitez me ha derivado a su compañera la Dra. Marina Varela, odontopediatra. Y me ha llamado antes de irme para resolver dudas. Una pasada como te atienden todos en la clínica. (No son mis primos ni me hacen precio, que conste ;))
Lo que me ha explicado es que es importante ir limpiando y estimulando las encías antes de que comiencen a salir los dientes. Para ello se puede utilizar mi chisme, una especie de dedal de silicona o una gasa humedecida enrrollada un un dedo.




Aparentemente el dedal es lo más cómodo. Los guantes muy prácticos no son y menos con ese enjoyamiento. Entiendo que es una limpieza pro ya que no creo que ninguna mamá se ponga guantes para tocar nada de su bebé, que nos gustan hasta sus caquitas, vamos.
A ver si nos ponemos las pilas porque el chisme se debe usar antes de que salgan los dientes, que suele ser a los seis meses, y ya tiene cinco meses y pico. Pero bueno, tampoco le van a salir todos a la vez.
Después, cuando van saliendo los dientes, hay que lavarlos utilizando un cepillo adecuado (tamaño liliputiense el de los babys) después de cada toma/comida. 
Así que nada, a ponerse manos a la obra si no queremos que tenga un boquijo como el Pozí (DEP).

Nueve besos y un abrazo.